Sísifo y el mito de los salarios insuficientes
Escrito por Prensa
Jueves, 02 de Agosto de 2012 09:29
Para los dioses no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza, el suplicio de una actividad repetida que no acaba nunca. Esta reflexión de la mitología griega la utiliza UNEB para dar entender el alto costo que están pagando en sus vidas.
Como una metáfora de lo complejo de sus circunstancias, la Unión Nacional de Empleados Bancarios recurre al mito de Sísifo. Según la mitología griega, Sísifo, rey de Corinto, informó al dios río Asopo, el rapto de su hija Egina, por parte de Zeus.
En venganza, Zeus ordenó a su hermano Hades, dios de la muerte, que arrestara a Sísifo y que lo castigara con gran severidad por haber revelado un secreto divino.
Sísifo engañó a Hades y lo encadenó durante un mes con lo que nadie pudo morir durante este tiempo. Ares, dios de la guerra, obligó a Sísifo a liberar a Hades y a acompañarlo a los infiernos. En el averno, Sísifo obtiene un día de permiso para volver a la tierra a castigar a su esposa que le negó los oficios funerarios requeridos. Pero Sísifo no regresó; se quedó en la tierra disfrutando de la vida.
Irritado, Hades envió a Hermes a buscarlo y lo obligó a regresar al inframundo en donde los jueces de los muertos le tenían preparado su castigo. A Sísifo se le condenó a empujar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra rodaba por su propio peso para que Sísifo la volviese a empujar de nuevo a la cima y ella volviera a rodar, y así eternamente.
Desde el siglo pasado, este mito ha representado la tragedia del trabajador actual: “realizar todos los días el mismo trabajo, intentando darle un sentido a su monótona tarea con la esperanza de que su condición social algún día mejore”.
La UNEB explica que en pleno siglo XXI, la roca de Sísifo se asimila al crédito que agobia a los trabajadores en diversas formas: tarjetas de crédito, préstamos de libranza, créditos de vehículos, etcétera. El salario jamás alcanza y la educación ya no compensa el esfuerzo invertido. Los trabajadores deben agotarse periodo tras periodo en créditos que reinician una vez los cancela. Sea para acceder a la educación propia o de los hijos; a la salud, al descanso, a la satisfacción de las necesidades más básicas.
De esta forma, el crédito se convierte en una condena eterna. Es supremamente difícil cancelarlo y, cuando se ha hecho, se extiende de nuevo, porque crece en mayor medida que los salarios.
Este es el mayor problema de la economía nacional hoy en día, el ciudadano promedio no tiene excedentes para ahorrar y vive en un déficit constante en sus finanzas personales. Pero la UNEB explica que el problema básico no es el crédito, sino los bajos salarios. Lo que se recibe a cambio de un mes de trabajo con alcanza para sustentar el nivel de vida. Más allá de la necesidad de consumo, en Colombia los sueldos que se pagan están muy por debajo de lo que sociedad necesita.
La organización sindical con mayores conocimientos en los temas de economía ve como la única salida a la inminente crisis financiera: mejores salarios y pensiones.
Como una metáfora de lo complejo de sus circunstancias, la Unión Nacional de Empleados Bancarios recurre al mito de Sísifo. Según la mitología griega, Sísifo, rey de Corinto, informó al dios río Asopo, el rapto de su hija Egina, por parte de Zeus.
En venganza, Zeus ordenó a su hermano Hades, dios de la muerte, que arrestara a Sísifo y que lo castigara con gran severidad por haber revelado un secreto divino.
Sísifo engañó a Hades y lo encadenó durante un mes con lo que nadie pudo morir durante este tiempo. Ares, dios de la guerra, obligó a Sísifo a liberar a Hades y a acompañarlo a los infiernos. En el averno, Sísifo obtiene un día de permiso para volver a la tierra a castigar a su esposa que le negó los oficios funerarios requeridos. Pero Sísifo no regresó; se quedó en la tierra disfrutando de la vida.
Irritado, Hades envió a Hermes a buscarlo y lo obligó a regresar al inframundo en donde los jueces de los muertos le tenían preparado su castigo. A Sísifo se le condenó a empujar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra rodaba por su propio peso para que Sísifo la volviese a empujar de nuevo a la cima y ella volviera a rodar, y así eternamente.
Desde el siglo pasado, este mito ha representado la tragedia del trabajador actual: “realizar todos los días el mismo trabajo, intentando darle un sentido a su monótona tarea con la esperanza de que su condición social algún día mejore”.
La UNEB explica que en pleno siglo XXI, la roca de Sísifo se asimila al crédito que agobia a los trabajadores en diversas formas: tarjetas de crédito, préstamos de libranza, créditos de vehículos, etcétera. El salario jamás alcanza y la educación ya no compensa el esfuerzo invertido. Los trabajadores deben agotarse periodo tras periodo en créditos que reinician una vez los cancela. Sea para acceder a la educación propia o de los hijos; a la salud, al descanso, a la satisfacción de las necesidades más básicas.
De esta forma, el crédito se convierte en una condena eterna. Es supremamente difícil cancelarlo y, cuando se ha hecho, se extiende de nuevo, porque crece en mayor medida que los salarios.
Este es el mayor problema de la economía nacional hoy en día, el ciudadano promedio no tiene excedentes para ahorrar y vive en un déficit constante en sus finanzas personales. Pero la UNEB explica que el problema básico no es el crédito, sino los bajos salarios. Lo que se recibe a cambio de un mes de trabajo con alcanza para sustentar el nivel de vida. Más allá de la necesidad de consumo, en Colombia los sueldos que se pagan están muy por debajo de lo que sociedad necesita.
La organización sindical con mayores conocimientos en los temas de economía ve como la única salida a la inminente crisis financiera: mejores salarios y pensiones.




























