La Unión Sindical Obrera desarrolló los días 27 y 28 de julio la XVIII Asamblea de Delegados en Girón, Santander. Luego de intensos debates se tomaron importantes decisiones para el futuro de una de las más grandes organizaciones sindicales del país.

El magno evento inició con un análisis del contexto socioeconómico y político del país, de las condiciones laborales al interior de la industria petrolera y, por supuesto, del escenario en el marco de los acuerdos de paz con las Farc, los diálogos con el ELN  y la procura de acercamientos con el EPL.

El presidente de la USO, César Loza, habló de una de las noticias más representativas. “Esta asamblea ha permitido hacer análisis frente a la política minero-energética, la política petrolera y, además, se ha trazado grandes retos.

Terminamos con tareas significativas, como seguir trabajando con los otros sindicatos del sector para consolidar un proceso que finalmente nos lleve a desarrollar un sindicato único del sector minero-energético, que nos permita ser un movimiento sindical fuerte para poder confrontar las políticas que se definen desde el Gobierno central, pero también de las políticas de las multinacionales que van en detrimento de las riquezas del país y que afectan derechos de trabajadores y comunidades”.

En este marco, la Asamblea aprobó la reforma de los estatutos, cuyo fin es fortalecer y dinamizar al sindicato. De esta manera, se acabarán algunos procesos de desgaste. Ahora, los periodos de los directivos serán de cuatro años (las elecciones se hacían cada dos años) para la directiva nacional, las subdirectivas y los delegados. Esto permitirá desarrollar planes de acción, hacerles seguimiento y articular acciones con el movimiento sindical nacional e internacional.

Tras la aprobación de esta reforma, viene la redacción del documento final por parte de los relatores de la asamblea, que, luego, pasará a ministerio del Trabajo. Al tiempo, inicia un proceso de socialización con las bases para despejar dudas y aclarar las verdaderas implicaciones de las decisiones tomadas.

Por ejemplo, la reactivación del Sindicato Único Minero-Energético, SUME, buscará coordinar las tareas con los sindicatos del sector para consolidar la unidad orgánica. Al tiempo, las organizaciones integrantes, Sintraelecol y Sintracarbón, continuarán con sus tareas sindicales.

En este sentido, la unidad será estructural, la USO no desaparecerá. Por el contrario, ganará potencial para seguir creciendo con los sindicatos del sector de la energía y de la minería. De esta manera, el sindicato más fuerte de la industria podrá encarar con mayor contudencia los retos a futuro, pues será aún más fuerte.

El mensaje del presidente de la USO es “unitario a las bases. Esta asamblea ha tomado decisiones trascendentales para seguir luchando en la defensa de los trabajadores, la defensa de la Empresa Colombiana de Petróleos. Consideramos que los trabajadores y, en este momento, la USO debe ser muy incidente en la construcción de paz, porque hemos dicho y lo ratificamos en esta asamblea, debe ir mucho más allá del silenciamiento de los fusiles. Hay que hacer verdadera justicia social; y la justicia social también se hace con los derechos de los trabajadores”.